jueves, 29 de diciembre de 2011

Orquídea Phalaenopsis: reproducción vegetativa o por esquejes

Os explico el experimento para reproducir vuestra orquídea a partir de los cortes de la poda de las varas florales.

Una vez se han caído las flores de la vara floral de nuestra orquídea Phalaenopsis, se pueden hacer varias cosas.
  1. Cortar las varas florales a la altura de las hojas, en la base
  2. Cortar las varas florales dejando dos o tres yemas
  3. Dejar que la planta decida lo que quiere hacer, si brotar, secar la vara...
La mayoría de los expertos coinciden en podar la vara floral, dejando al menos dos yemas contando desde la base.
No cortes inmediatamente por encima de la yema. Deja un espacio de unos centímetros. Si no, se secará. Antes de cortar, lee cómo podar plantas de forma estéril.

La poda de las varas tiene dos ventajas: fortalecer la planta a medio plazo, ya que se evita que mantenga una zona inactiva, permitiendo que brote una nueva, y permitir la multiplicación vegetativa por esquejes.
Al tratarse de los tallos de la vara floral de una planta, las plantas resultantes serán genéticamente idénticas.

Lo primero que debemos considerar es la higiene absoluta del lugar donde trabajaremos y de todo los utensilios que utilizaremos.

Material necesario

  • un bisturí (o unas tijeras de poda de bonsai), 
  • agua destilada (agua de baterías, agua de planchas...), 
  • alcohol y agua oxigenada, 
  • hormonas de enraizamiento (para plantas no leñosas), 
  • un sustrato inorgánico (como fibra de coco), 
  • unas pinzas (preferiblemente de disección, si no de depilación)

Preparación
Evitar las corrientes de aire. Debemos lavarnos las manos concienzudamente, limpiar la mesa de trabajo y disponer de alcohol y agua oxigenada para desinfectar todos los materiales. Es aconsejable usar mascarilla y guantes de látex. Trabajar cerca de una mechero de laboratorio o una vela son buenas ideas.

Desinfectamos el recipiente donde colocaremos los tallos con alcohol o agua oxigenada y boca abajo en una superficie limpia (por ejemplo de papel) lo dejamos secar.
Calentamos el bisturí a la llama de un mechero y tras unos segundos para que se enfríe, cortamos la vara por encima de la segunda o tercera yema contando desde abajo. Así obtendremos toda la vara lista para trocear.
Mantendremos el extremo cortado de la vara cerca de la llama de la vela para mantenerla en un ambiente lo más aséptico posible.

Hay que retirarles con cuidado la hojita que las rodea. Si no puedes con la mano, usa unas pinzas desinfectadas con alcohol o agua oxigenada y secadas en algodón.

Volvemos a calentar el bisturí y tras unos segundos cortamos de nuevo la vara dejando una yema en el medio, repitiendo las veces que sea necesario hasta tener todas.

Llenamos el recipiente previamente desinfectado con agua destilada y colocamos dentro las varas una o dos horas.
Varas cortadas con las yemas descubiertas en agua destilada

Por otro lado debemos colocar en un recipiente la fibra de coco en la que colocaremos los tallitos.

Es un poco lioso pero recomiendo haber esterilizado previamente el sustrato. Ver la entrada de Esterilización de fibra de coco como sustrato para plantas.

De nuevo cerca de la llama del mechero o la vela, colocamos un poco de hormonas en ambos lados de los trozos, sacudiendo el sobrante, y con cuidado los vamos colocando en el recipiente con el sustrato.

Cuando están todos se dejan tapados con más film transparente sin regar, como una semana. Ni que decir que se riegan siempre con agua destilada.

Este lo coloqué sólo en una cajita transparente a la que le hice un agujero para dejar asomar la yema.
Trozo de vara floral de Phalaenopsis, preparada para enraizar.

Detalle del brote al que se le ha retirado la hojita.

Os aconsejo tomar una foto de las yemas y compararlas al cabo de una semana. Las que fracasan al principio se diferencian claramente, apreciando la deshidratación de la yema que aparece más oscura, menos verde, más arrugada. 
Otras veces el exceso de humedad al principio pudre la yema y aparece más negra o blanquecina con el típico moho, a veces con otros colores. Disponer de fotos os permitirá comparar el crecimiento, evolución y también compartir vuestro conocimiento.

La teoría dice que en un tiempo, entre uno y dos años la plantita tendrá raíces y dos hojas, suficientes para ser trasplantada.

Durante todo el proceso, durante todo ese tiempo, debe controlarse las condiciones de temperatura y humedad, o la contaminación del tallo y putrefacción. 

Si aparece moho... todos sabemos que lo mejor es tirar el contenedor. Sin embargo todos sabemos que intentarás eliminarlo o inventar cómo salvar al resto. Puedes probar a empezar todo el proceso de nuevo, lavando con el chorro de agua destilada las hormonas de los brotes y dejándolos en remojo en agua destilada como al principio.