lunes, 23 de enero de 2012

Cómo preparar una cámara de cultivo para hongos

Cómo prepararar una cámara de cultivo estéril para setas

Para muchas cosas en el cultivo de plantas nos hará falta un ambiente estéril. Por supuesto también es necesario en el cultivo de hongos o si estás experimentando con bacterias... o con armas biológicas de destrucción masiva XD.

En laboratorios esto puede conseguirse fácilmente en cabinas de flujo, en las que una corriente en forma de cortina de aire separa el interior del exterior de la cabina, manteniendo el interior estéril con unos filtros especiales con tamaños de agujero tan pequeños que no caben las bacterias.

Pero en casa hay que recurrir a materiales domésticos y mucha imaginación para construir algo que nos sirva. Aún así puedes construír de forma relativamente fácil una cámara de cutivo estéril, en la que trabajar sin riesgo de contaminaciones y en condiciones de completa esterilidad.

Para las setas no hace falta ver a su través del contenedor y sirve un contenedor de plástico cualquiera.

Las setas se desarrollan con gran cantidad de humedad, por lo que debemos mantener una alta humedad en su interior, la máxima posible.
Pero a la vez debemos evitar que las gotas de condensación caigan sobre los pasteles de avena, lo que los contaminaría. Podemos evitarlo simplemente inclinando el contenedor de forma que las gotas siempre se escurran por las paredes.
La mejor forma (para mí) de mantener el ambiente húmedo es usar agua oxigenada. El agua oxigenada al evaporarse y/o descomponerse produce la humedad necesaria, a la vez que es un potente desinfectante y su descomposición produce oxígeno y agua destilada.

Debemos tener en cuenta el número de tarros o pasteles inoculados y que tendremos que sembrar.
Si tenemos varios pasteles hay dejar espacio entre ellos, como el tamaño de otro pastel más o menos, por lo que el contenedor tendrá que ser más grande.


Material necesario y preparación:
  • Una caja de plástico grande, tipo almacenaje, lo más transparente posible para que permita ver bien a su través. Más o menos de 60 cm de acho, por 40 cm de alto y 40 cm de profundidad. Un tamaño menor es demasiado pequeño y uno mayor puede impedir que llegues a todos los lados una vez introduzcas las manos con los guantes.
  • Tarros de cristal con sus tapas (los que quepan en la olla)
  • Papel de aluminio.
  • Una rejilla o similar para colocar en la base de la olla y evitar que los botes revienten (existen en el mercado).
  • Una olla grande.
  • Un pulverizador o nebulizador (como los de colonia).
  • Un cuchillo, navaja... para cortar la caja de plástico
  • Recipiente de plástico grande con tapa (tipo almacenaje)
  • Alcohol de 96º
  • Agua oxigenada
  • Un plato, bandeja (que quepa en el contenedor)
  • Pasteles inoculados y listos para reproducir
Si se quiere hacer una cámara en la que podamos meter las manos sin abrirla...
  • Unos guantes de látex que permitan buen tacto. Puedes elegir quirúrgicos que permiten más sensibilidad pero son más cortos, o de limpieza que son más largos aunque menos sensibles.
  • 4 Arandelas de teflón. Deben ser del tamaño de los guantes, a ser posible para que la arandela tenga un poco menos del diámetro del guante y ésta quepa dentro.
  • 8 tornillos de acero inoxidable con sus 8 tuercas (normales o de mariposa) y 8 arandelas (normales o de presión)
Como siempre, debemos trabajar limpios, con la habitación rociada de alcohol, sin corrientes de aire...

Lavar bien el recipiente con agua y jabón y lo aclararlo bien. Colocar el recipiente al revés, con la tapa abajo y con las manos bien limpias, lo pulverizamos por dentro bien con alcohol y lo dejamos sobre la tapa un rato, hasta que se evapore al menos de las paredes. Podemos usarlo también con la tapa arriba de forma normal.
Lo pulverizamos entonces con agua oxigenada, intentando lavar todo el alcohol que haya quedado y sin abrir mucho la tapa. Lo dejamos actuar de nuevo un buen rato.
Ninguna precaución es poca. Si quieres puedes repetir cada proceso dos veces. Es mejor pecar de precavido que poner los pasteles y que se arruine el trabajo de semanas.

Debemos es elegir un plato o recipiente en el que por un lado colocaremos los pasteles de avena pero que evite que el pastel entre en contacto directo con el recipiente.
Debe estar también desinfectado por lo que lo mejor es tenerlo dentro durante todo el proceso, secarlo con algodón limpio o gasa estéril y pasar un algodón con alcohol antes de poner el pastel encima.

Cerca del mechero entonces desmoldamos el bote o tarro sobre el plato, y lo metemos en el contenedor tapando rápidamente.
Puede ser necesario usar un cuchillo pasado por la llama del mechero para rascar las paredes del frasco y permitir que se desmolde fácilmente de un golpe.
El exterior del pastel, la parte visible, debe estar colonizada al menos la mitad, es decir cubierta por unos filamentos blancos, de textura aterciopelada.

Una vez desmoldado en el plato o recipiente, echamos agua oxigenada en el contenedor de plástico hasta que quede un dedo al menos de fondo, sin tocar ni una gota el plato donde está el pastel. Podemos mezclarla con agua del grifo a partes iguales para que no esté tan concentrada.

Cerrar la tapa y colocar el contenedor ligeramente inclinado para que la condensación se escurra por la tapa y las paredes y no gotee sobre los pasteles.

Ya sólo queda esperar a que crezcan las setas...


Ejemplo de pastel de hongos bien plantado y desarrollado: La superficie está completamente colonizada de las hifas blanquecinas. El contenedor dispone de espacio suficiente para el desarrollo de las setas.