domingo, 26 de agosto de 2012

Como no regar una orquídea

Este es un ejemplo de un mal riego que debemos evitar a toda costa cuando reguemos nuestras orquídeas:
Agua acumulada en las yemas por un mal riego sobre las hojas
Regar las hojas permitiendo que se acumule agua en las yemas producirá que éstas se pudran y por tanto no crezcan.

Si queremos añadir humedad adicional a las hojas debemos:
  1. Hacerlo a primera hora de la mañana y nunca a última de la tarde
  2. Pulverizar, no regar